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Espejos que Sanan

Querida Pao,

Hay momentos en la vida donde el suelo se desmorona y lo único que necesitas es un espacio donde respirar en paz. Cuando me abriste las puertas de tu casa, no solo me diste un lugar donde refugiarme; me ofreciste tu comprensión infinita, tu paciencia y cada una de las atenciones que sostuvieron mis días cuando más lo necesitaba.

Dicen que las personas correctas actúan como espejos limpios que te devuelven la claridad, y tú fuiste exactamente eso para mí. Gracias por las charlas interminables, por las risas compartidas, por enseñarme tanto sin juzgarme y por demostrarme que la verdadera amistad es un bálsamo que lo sana todo.

Este capítulo está dedicado a ti y a esta hermandad que se convirtió en nuestro mejor hogar. Gracias por caminar a mi lado, por cuidarme y por celebrar cada paso de este nuevo comienzo.

Con todo mi cariño y gratitud,

Dhara y Ñukis